 |
Su
origen se remonta miles de años en el tiempo. Los inuis
(pobladores del casquete polar norte) fueron los primeros
en utilizar este tipo de embarcación, con el fin de
desplazarse entre las diferentes islas. El Kayak esquimal
se componía de una piel extendida sobre un armazón de
madera, propulsado generalmente por un remo doble.
Dos son los elementos básicos que se precisan para practicarlo:
la embarcación y el remo. La posición es sentado, con
las piernas por delante, con lo que el centro de gravedad
queda tocando la línea de flotación, logrando de este
modo una gran estabilidad. El remo se divide en dos
palas asimétricas, de forma que con un simple movimiento
de muñeca, una vez dada la palada en el agua, pueda
repetirse el proceso son facilidad. De este modo, y
con el ritmo adecuado, que debe ser regular y acompasado,
se logran grandes avances sin excesivo esfuerzo.
Los tripulantes pueden ser 1, 2 o 4, con lo que las
denominaciones serán K-1, K-2, etc. En España esta práctica
cuenta con gran número de seguidores, si bien, países
como Estados Unidos o Australia nos llevan la delantera.
|
 |