| Guía de Motos
de Agua o JetSki
La llegada de los motores de cuatro tiempos a la industria de la motonáutica ha revolucionado este lúdico segmento de una manera impensable. Desde
asequibles monturas para disfrutar en familia hasta deportivas de altos vuelos
gozan ya de las ventajas en consumo, mantenimiento y ecología de los
motores de válvulas.
Y es que las versátiles
mecánicas de cuatro tiempo tienen mucho que ofrecer a los usuarios de
motonáutica, más aún con la entrada en vigor de las futuras
normas anticontaminantes, que obligan a las marcas a trabajar profundamente
en el desarrollo de estos motores y sus modelos para contener las emisiones
contaminantes. Esta circunstancia hace que las mecánicas de dos tiempos,
amadas por unos y odiadas por otros, tengan sus días contados, no sólo
en la motonáutica sino en la industria motociclista en general.
Sin embargo, los fabricantes
no pueden abandonar la carrera del aumento de la potencia y las prestaciones
porque es lo que una parte del mercado demanda. Así pues, las marcas
se están viendo obligadas a desarrollar sus mecánicas de válvulas
para que los usuarios de motos deportivas no echen en falta las prestaciones
de los motores ´de mezcla´, algo que ya se vio el año pasado con la llegada
de la primera moto de serie que superaba las barrera de los 200 CV, concretamente
hasta llegar a los 215.
Las motos del siglo XXI
Con la entrada en escena de la RXP en 2004, los motores 2T han tenido que ceder
frente al empuje de las mecánicas del siglo XXI. Pero no sólo
de motos deportivas vive la industria, ¿verdad? Esta evolución
hacia las mecánicas de válvulas no sólo se ha dejado sentir
en el segmento deportivo, donde tan sólo Yamaha y Kawasaki mantienen
mecánicas 2T, sino que el segmento de triplazas también ha sucumbido
a las nuevas tecnologías.
En este caso, el esfuerzo de
las marcas, y especialmente de la firma de los diapasones, se ha centrado en
obtener mecánicas muy equilibradas, de consumo y prestaciones contenidas
que juegan con la baza de la economía a su favor. Además de aceleraciones
explosivas, velocidades de vértigo y saltos que cortan la respiración,
hay muchas millas de navegación que compartir con los amigos.
Mucho por disfrutar
La moto de agua ofrece multitud de posibilidades para su disfrute, y una de
las mejores maneras de disfrutar es hacerlo en compañía. Con la
desaparición de las cuatriplazas de los catálogos de Sea-Doo y
Yamaha, las triplazas se han convertido en la referencia del sector más
enfocado hacia el turismo, como se encargan de recordar su amplitud y estable
comportamiento, además de su capacidad de carga, necesaria para transportar
todo lo necesario en un largo día de ruta. Si lo que te interesa son
los deportes náuticos, la moto es una herramienta perfecta para remolcar
esquiadores, ofreciéndote la posibilidad de disfrutar con todos los accesorios
para el deslizamiento sobre el agua, desde esquís acuáticos hasta
wakeskate (similar a una tabla de skateboard, sin fijaciones para poder realizar
flips).
Las rutas organizadas por los
clubes de motonáutica son una excelente manera de aprovechar la moto,
además de compartir la experiencia con otros aficionados y conocer gente
apasionada por el mar y la navegación. La variedad de rutas que anualmente
se organizan permite elegir aquella que mejor se adapte a nuestras preferencias,
pudiendo optar por una rápida travesía de distancia moderada o
rutas de carácter más tranquilo y mucha más distancia pero
igualmente gratificantes.
Multitud de concesionarios ofrecen
entre sus actividades excursiones para descubrir diferentes puntos de nuestra
geografía, a menudo acompañadas de excursiones culturales a enclaves
escogidos o degustaciones gastronómicas de las zonas visitadas. Algunos
clubes de usuarios y concesionarios, como es el caso del Rider Club de Polaris
o el concesionario alicantino Isla Marina, ofrecen variadas actividades tanto
de enfoque deportivo como de ocio.
Competir sobre el agua
Si todo esto no sacia tu sed de experimentar con la moto de agua, el mundo de
la competición es la salida perfecta para exprimir tanto tu máquina
como tu físico. Desde carreras amateurs hasta eventos internacionales,
la competición ofrece múltiples formas de participar en estos
eventos.
Para iniciarse lo más
sencillo es inscribirse en alguna de las pruebas de corta duración (un
día o un fin de semana) como puede ser una de freeride (acrobacias y
grandes saltos incluidos) o decantarse por un campeonato regional (los más
conocidos son el Campeonato de la Región de Murcia, el Open del Mediterráneo
y el Campeonato Catalán, aunque Andalucía, Galicia o Cantabria
también disputan sus respectivos Campeonatos). A un nivel superior se
encuentra el Campeonato de España de Motos Acuáticas Beefeater,
que reúne a los mejores pilotos de nuestro territorio en una competición
que rodea España de carrera en carrera. La Copa del Rey, las diferentes
pruebas del Europeo de Motos Acuáticas (IJSBA), el Beefeater International
Endurance o la Copa del Mundo son muestra de hasta donde llega la competición
en el mundo de la motonáutica.
Claro está que, al máximo
nivel, los costes crecen desorbitadamente, con costosos desplazamientos transoceánicos
y mucha inversión en material para asegurar la competitividad sobre el
agua. Aún así, en las grandes competiciones internacionales hay
categorías específicas para las motos sin modificaciones, lo que
abarata en buena parte esta gran inversión.
Vigilantes en el mar
Por último, no nos podemos olvidar la ayuda que puedes aportar si colaboras
con los servicios de rescate y vigilancia marítima, por ejemplo la Cruz
Roja y Protección Civil. Las motos de agua pueden, por su configuración
mecánica, acceder a fondos de escaso calado, imposibles para otras embarcaciones,
y su excelente maniobrabilidad permite desenvolverse con mayor soltura en caso
de una emergencia.
Con la novedades de 2005 que
llegarán a nuestro mercado de la mano de Bombardier, Kawasaki y Yamaha
y la extensa oferta de ocio que propone la motonaútica actual, disfrutar
a lomos de una nueva montura es cuestión simplemente de ´girar y arrancar´.
Adelante, el mar te espera ...
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